Basta urbanismo inundable

 

El 4 de noviembre del 2024, pocos días después de la tragedia de la DANA de València, desde Ecologistes en Acció de Catalunya hicimos un requerimiento a la Conselleria de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica para una moratoria inmediata de todos los proyectos urbanísticos con riesgo de inundabilidad. 

La campaña necesaria para frenar el urbanismo criminal

El 4 de noviembre del 2024, pocos días después de la tragedia de la DANA de València, desde Ecologistes en Acció de Catalunya hicimos un requerimiento a la Conselleria de Territorio, Vivienda y Transición Ecológica para una moratoria inmediata de todos los proyectos urbanísticos con riesgo de inundabilidad.

A continuación organizamos una primera reunión abierta con entidades sociales y ambientales y plataformas que agrupan a colectivos locales afectados por proyectos urbanísticos con riesgo de inundación para explicarles nuestra acción e invitar- les a hacer ellas también requerimientos a todas las administraciones responsables.

¿El objetivo? Señalar aquellos que toman las decisiones, para que, en caso de desastre, quede patente su responsabilidad, y para mantener la atención social y mediática sobre los riesgos asociados a la inundabilidad, un problema mucho más grave y extendido del que la mayoría se piensa.

La lucha contra el urbanismo inundable venía a sumarse y complementar la que ya estamos librando desde el mundo ecologista contra el urbanismo especulativo, gran responsable de muchos problemas ambientales y sociales actuales, y que ya podemos decir abiertamente que es criminal.

Más reuniones se sucedieron, y así nació la campaña Prou Urbanisme Inundable (PUI), -Basta Urbanismo Inundable- la plataforma ciudadana más grande constituida nunca en nuestro país en este ámbito y a la cual animamos todos los grupos ecologistas de todas partes a replicar, para sumar fuerzas con plataformas y colectivos vecinales que estén haciendo frente a la construcción de cualquier edificación o infraestructura en espacios con riesgo de inundabilidad.

En un primer momento, como decíamos, nos centramos en hacer campaña mediática y jurídica por la moratoria urbanística inmediata y por la revisión exhaustiva de todos los mapas de riesgo de inundabilidad por parte de técnicos independientes de la Administración, para incorporar la nueva realidad climática, urbanística y el incremento del riesgo asociado. Hemos reclamado también ser partícipes de las revisiones de los mapas, y tener voz en el Observatorio de la Inundabilidad, creado recientemente en Catalunya como única medida de respuesta a esta grave situación.

Como era de esperar, las autoridades públicas han vuelto a hacer caso omiso de la ciudadanía, y no han valorado la petición de moratoria, no nos han aceptado como miembros del Observatorio y han hecho promesas de actualizaciones de los mapas de riesgo que ni siquiera han cumplido.

La PUI ha incorporado objetivos más ambiciosos. A medio plazo se quiere conseguir cambiar la mentalidad general y forzar una modificación de las leyes relativas al urbanismo, para prohibir de una vez por todas, la posibilidad de edificar o consolidar zonas inundables y que los estudios de riesgo tengan en cuenta toda la cuenca. El objetivo a largo plazo es conseguir la renaturalización del número más grande posible de entornos fluviales y litorales, con procesos masivos -evidentemente, muy estudiados y con todo cuidado- de desurbanización y restauración de hábitats.

Levantar la voz de luchas locales hacia una práctica extendida y silenciada

Desde el primer momento, la PUI hemos querido ser un espacio de apoyo mutuo entre luchas locales, una herramienta útil que las refuerza y les da un marco que las conecta con otros a un nivel territorial más grande.

Por eso hemos estado presentes a las diferentes convocatorias de las diferentes plataformas que integran el espacio, nos hemos ayudado en la hora de redactar alegaciones y estudios, compartimos conocimiento y el estado de la cuestión de cada lugar en conflicto. Así, se conectan resistencias locales al capitalismo ecocida de manera transversal con el potencial de emprender acciones relevantes y necesarias en materia de adaptación y mitigación al cambio climático y de restauración de hábitats naturales y conservación de la biodiversidad, dos de las crisis más grandes a nivel global.

La intención es seguir incorporando otras organizaciones y más plataformas, dándonos a conocer y ofreciendo apoyo, y de ser replicada a otros lugares.

A través de la charla en línea ‘Un año después del Desastre’ conectamos con compañeras de València, para aprender de su experiencia y unirnos en la resistencia al urbanismo ultraliberal y desatado que agravia la crisis ambiental y de la vivienda. También hemos visto posibles acciones coordinadas con el área de urbanismo de Ecologistes en Acció del País Valencià.

Hemos situado la cuestión del urbanismo inundable a la prensa y los medios de comunicación . Hemos hecho dos ruedas de prensa en dos lugares donde planos urbanísticos amenazan de construir viviendas y equipaciones en zonas inundables: en Sant Adrià del Besòs (3xemeneies) y en Gavà, donde el Pla de Ponent avanza haciendo caso omiso a las graves consecuencias que puede llevar edificar miles de viviendas en zona inundable (además de destruir un importante conector ecológico). Hemos estado presentes a la cadena humana contra el Pla de Ponent y en  la manifestación para salvar el Calderí, en Mollet del Vallès.

En este tiempo que llevamos andando, hemos visto como el documental ‘Alerta inundable’ que trataba el tema era eliminado de la programación –con gran movilización social hemos exigido la emisión-; también como un seguido de aguaceros en Catalunya situaba en jaque muchas infraestructuras y edificaciones inundables en todo el país.

Volviendo a la DANA de Valencia, según los expertos, los efectos devastadores tuvieron que ver, principalmente, con la ocupación improcedente del territorio, por falta de una planificación urbana y territorial. Lo explica el artículo de Javier Martin Vide, La llamada DANA de València: datos meteorológicos y geografía del riesgo. Los espacios propios de los ríos, ramblas y riachuelos se habían ido ocupando con edificios e infraestructuras durante décadas, constriñendo los cursos fluviales y dejándoles sin el espacio que les es propio y que tienen que ocupar sus aguas en caso de crecidas y avenidas.

La sociedad actual necesita conocer todo aquello relacionado con riesgo de inundabilidad y tomar conciencia de medidas que hay que afrontar para evitar más desgracias.

Hay muchas plataformas y colectivos locales que cuestionan proyectos urbanísticos por los perjuicios que implican. El riesgo de inundabilidad, demasiado a menudo descartado y silenciado, ahora acontece ineludible. No dejemos que se nos lleve por adelantado, podemos pararlo y rehacer nuestros pueblos, ciudades y territorio poniendo la seguridad de todas y el respeto a la vida en el centro.

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